viernes, 10 de febrero de 2017

Capitulo 3 "Vestidos y Nieve"

CAPITULO III

Vestidos y Nieve

Las palabras fueron de su hermana Anna, una chica delgada de altura mediana, de pelo marrón claro, pecas en el rostro y un chica flaca resplandia en la puerta dándole a su hermana Elsa una novedad.

-Todos en el pueblo andan fascinados porque tuvieron una guerra de nieve espectacular- dijo Anna

-¿Guerra de nieve?- Elsa estaba desconcertada

-Sí, sobre todos los chicos-

-Estoy confusa- dijo Elsa

-Oh vamos Elsa, hace mucho que no te diviertes- Anna empezaba a recordar que Elsa desde que asumo como reina de Arendelle se ha vuelto más seria y siempre queriendo tener todo en control pero se olvidaba de su diversión que podía crear con sus poderes. –De seguro estuvo genial, tú siempre ganas-

-No, Anna déjame explicarte que…-

-Además de que siempre ganas, Kristoff siempre ha sido un gran duelista en bolas de nieve pero tú siempre le ganas, Olaf también es muy bueno. Yo soy un asco hahaha- decía Anna
-Hermana, lo que no entiendo es quien empezó la guerra de nieve- la interrumpió Elsa

-Pero es muy obvio que fuiste vos-

-No, no fui yo, estuve de viaje de trabajo ¿Recuerdas?- El rostro de Anna se volvió seria

-Pensé que volviste antes, y como llegada, creaste la guerra- Ahora las dos estaban desconcertadas

-No, he llegado hace media hora, no puede ser-

Ambas hermanas estaban como si su cerebro fuese pisado. No entiendan como es que alguien inicio una guerra de nieve sin la presencia de la reina de las nieves, y como pudo hacerlo, esas guerras de nieve se realizaban en casi todas las ceremonias que se disputaban en Arendelle o cuando la reina se le antojaba y tenía a varios interesados, se ponía manos a la obra y largaba toda la nieve para la guerra pero al parecer esta vez la gente tuvieron la nieve sin la necesidad de que la reina levanto un solo dedo.

-¿Y si tus poderes actúan por si solo?- pregunto Anna

-Nunca me ha pasado, además ya tengo control en ellos, sé muy bien cuando expulso hielo- respondió Elsa

-¿Has utilizado tus poderes allá en Escocia?-

-Sí, pero han sido muy leves, algo simple, no me he alterado ni nada por el estilo- Elsa pensaba que tal vez la gente estaba haciendo una broma o que han conseguido nieve de otro lugar para jugar, algo raro, pero le resultaba muy extraño esa noticia –Bueno, olvidémonos de eso, ya veré que paso, ¿Cómo estuvieron las cosas por aquí?- pregunto Elsa mientras movía los dedos formando distintos copos de nieve pequeños que se iban volando

-Ohhh ya sabes, lo típico de siempre que Wiselton nos quieren volver a persuadir de mantener los negocios, la falta de comercios exteriores y que en esta época la gente suele irse de viaje entonces bajan los consumos pero bueno, al menos no se han alterado las cosas- Anna no era muy buena como papel de reina pero hacia todo lo posible para que su reino sobreviviera –Kristoff ya no puede vender tanto ya que estamos en invierno es medio difícil pero se encarga de toda la nieve que molesta en el pueblo- sentía un poco de vergüenza porque sabía que su hermana Elsa era mil veces mejor reina que ella.

-Tranquila hermana, esas cosas son típicas en esta época, hiciste bien en mantenerlas porque así se debe hacer- Elsa estaba orgullosa de su hermana, había pensado que podría complicarlo todo pero cuando se esforzaba era muy buena en todo. Elsa amaba mucho a su hermana, sin ella no había podido encontrar la manera de controlar sus poderes y de volver a su pueblo, gracias a ella la vida de reina se veía más relajadora aunque fuese distinta a ella.

-Además de que muy pronto tendremos que preparar todo con Kristoff sobre la boda- dijo Anna

-¿Estas muy emocionada?- se alegró Elsa

-Sí, aun no lo sabes, me he estado probando muchos vestidos de novia pero no consigo que uno me fascine- Anna comienza a emocionarse cada vez que hablaba de su boda con su futuro esposo Kristoff.

-Mañana podría acompañarte ya que es mi día libre.- Elsa y Anna se abrazaron luego de lo que digo Elsa porque no podían compartir mucho el tiempo entre ellas juntas desde que Elsa volvió a tomar el cargo.

-Oh gracias Elsa, me serviría mucho que me acompañes.- luego Anna se marchó a dormir dejando a Elsa nuevamente sola a la luz de la luna.

La reina se quedó a solas en el balcón hundida en sus pensamientos, obviamente en lo que le digo Anna sobre la guerra de nieve ¿Quién pudo haber sido capaz de crear nieve? Elsa se tomaba el tiempo para reflexionar si no conocía a alguien o si se estaba volviendo loca, no podía ser que pasara algo como eso sin su presencia en Arendelle.

A veces Elsa, aunque sea seria y madura, sentía momentos de soledad, sobre todo cuando veía a su hermana feliz con Kristoff. Ella no se podía ver como una mujer que todos los hombres quisieran amarla con lo que ha hecho. Se sentía como un monstruo, después de casi haber matado a su hermana congelando su corazón y de haber congelado todo un reino, ¿Quién pudiera amar a semejante persona capaz de tocarte y congelarte? Nunca lo sabría, Elsa no era una chica en disposición de casarse con alguien en este momento, no ha conocido a ningún chico que le haya gustado, además de que no es una chica muy vista por todos los hombres, es hermosa y simpática pero sus poderes asustaban a los pretendientes. ¿Cómo puedo seguir así? Elsa siempre se preguntaba eso si llegaba el día que ella ya tendría una edad un avanzada y siguiera sola, eso sí que no lo quería. El hambre llego a la mente de la reina, se fue en busca de comida.

En los pasillos se cruzó con su cuñado Kristoff

-Excelente guerra creo por lo que veo- dijo Kristoff

-Haha tu también, te aviso que no fui yo- Elsa se rio

-Si claro, entonces ¿Cómo vino la nieve?- Pronto le caería la ficha a Kristoff

-Tu novia también pensó lo mismo pero he llegado hace una hora, no pude haber sido yo- Elsa se estaba dando cuenta que la cara de Kristoff se formó la misma cara de asombro de Anna cuando le dijo lo mismo.

-¿Entonces quien fue?-

-No tengo idea, mañana averiguare- dicho esto, se dieron las buenas noches, Kristoff volvió del trabajo, se sentía muy cansado para seguir charlando. Elsa siguió su camino

-Mi reina, ¿Le puedo servir algo?- un sirviente justo pasaba a su lado

-No gracias, está bien.- respondió Elsa.

Siguió hasta llegar a la cocina y empezó a buscar un poco del postre que había quedado de la cena. Se sirvió un poco y acto seguido se dirigió al balcón. Elsa se quedó mirando al cielo, amaba mirar la luna y las estrellas por las noches en ese balcón, se sentía realmente relajador y un buen lugar para poder pensar sin que nadie la molestara.

-Acá estas.-

Elsa volteo la mirada y se dio cuenta que era Olaf.

-Me dio algo de hambre y vine acá para relajarme un rato.- digo Elsa compartiendo una sonrisa
.
-Entiendo, debes de estar cansada.-

-No tanto.- Elsa y Olaf se quedaron mirando el cielo disfrutando el momento sin ninguna persona.

-¿Tú también lo sabes?- pregunto Elsa después de varios minutos de silencio

-¿Qué cosa?- sonrió Olaf

-Lo que ocurrió hoy en el pueblo mientras yo no estaba-

-Ah ah ah si si, lo recuerdo, estuvo genial. Muchas gracias por la nieve- dijo Olaf con la sonrisa inmensa que a todos les fascinaba. Lo de siempre, creyendo que su creadora hizo toda esa nieve para que la gente pueda divertirse.

-Olaf, no fui yo la que creo toda esa nieve, estaba de viaje- dijo Elsa

Olaf, se quedó mirando a Elsa por pocos minutos hasta que rio

-¿Qué dices? Obviamente fuiste vos Elsa, estoy seguro que aun te gusta divertirte y disfrutar- exclamo Olaf

-No, Olaf aunque me haya vuelto una reina no quiere decir que me volví aburrida, solo son las responsabilidades nada más. Te lo juro, no fui yo- Elsa quería tener la razón pero Olaf no era fácil

-Mi reina eres muy graciosa- dijo Olaf entre risas

-Entiende, no fui yo, no he utilizado mis poderes. Los he utilizado pero en otro lugar, no puede ser que esos poderes vengan acá y hagan suficiente nieve como para una guerra- Elsa empezaba a alterarse.

-Elsa, pero no existe nadie que pueda hacer lo mismo que vos…- Esa frase fue una bomba en la cabeza para Elsa. Se puso a pensar como seria conocer a alguien que tuviera los mismos poderes que ella, ¿Habrá sido esa persona la que ocasiono todo ese alboroto? Y si lo hizo ¿Por qué no se muestra? Esas cosas en la cabeza de Elsa la hacian mirar hacia el horizonte teniendo todo el cuerpo paralizado, fue como un estado de shock que Olaf tardo un rato en darse cuenta como estaba su dueña.

-Elsa, tranquila reina… de seguro averiguaremos que fue lo que paso ahí- dijo Olaf con seguridad

-No lo sé, me pongo a pensar que… hay alguien que…- Elsa sonaba muy cortante y pensativa –Tal vez alguien que pueda hacer lo mismo que yo… ¿Podría ser?-

-No tengo idea reina, solo sé de tus poderes, ojala supiera de una persona más que tendría los mismos poderes que vos, seria fantástico- Elsa se entristeció con lo que escucho y Olaf empezó a darse cuenta de otra cosa más que le pasaba – ¿Lo estás diciendo por lo que hablamos el otro día?-

Elsa no dio respuesta, aparto un poco la mirada

-¿Elsa?- Olaf se preocupo

-Sí, es eso-

-Oh, entiendo. Es común sentirse solo, sin nadie con quien compartir momentos, alguien en quien confiar, es feo- dijo Olaf

-Pero que te traten como un monstruo es peor- dijo Elsa con lastima

-No Elsa, no digas eso, no eres ningún monstruo, eres la mejor persona que he conocido. Has hecho cosas hermosas y lo sabes. Tu corazón es muy lindo, lleno de alegría y amor. Lo que paso con tu hermana dos años atrás ya está, quedo en el pasado. No sabias controlar tus poderes, todos entendimos eso y lo seguiremos entendiendo- confeso Olaf

-A veces me siento sola- Elsa empezó a llorar –No espero un príncipe ni nada, solo quiero a alguien que me entienda y me pueda comprender por como soy. Y que no me vea como una asesina o como un peligro-

-Elsa, estoy seguro que encontraras a alguien que sea igual a vos- dijo Olaf –Estoy seguro que tarde o temprano alguien vendrá y no te vera como un monstruo-

-Gracias Olaf- respondió Elsa secándose las pocas lágrimas que derramo. Abrazo muy fuerte a Olaf que su cabeza se desprendió de su cuerpo –Lo siento- dijo Elsa con risas débiles.

-Ve a descansar reina, has tenido un viaje largo y se te ve cansada- Olaf se puso feliz de que sus palabras la animaron.

Elsa miro a Olaf, lo acaricio y salió del balcón dejando a su muñeco a la luz de la luna.




Era de noche pero para el guardián no era un problema, había estado en muchísimas situaciones a oscuras en un lugar que no conocía pero con sus poderes y su habilidad de volar, eso no era un problema para Frost.

-Todos durmiendo, en cualquier momento Sandy.- Jack sabía que cada vez que todos dormían, aparecía Sandman con sus poderes dando los sueños de los niños para que sigan creyendo en ellos y sobre todo en ellos mismos.

Jack se puso la capucha y empezó a caminar por la playa. Sin temor a que lo vieran se puso a lanzar copos de nieve mientras tocaba las tiras de arena de Sandy abriendo el sueño. Vio un tigre saliendo dando rugidos y lamiéndose la pata para poder dormir, Jack volvió a tocar otro sueño, este era un oso rugiendo fuerte. No llegaron más tiras de arenas, tal vez Sandy quería que durmieran sin ningún sueño.

-Muchos animales como siempre- Jack casi siempre se encontraba con animales en los sueños de Sandy, salvo cuando uno estaba perdiendo la fe en los guardianes, ahí es cuando Jack tocaba la tira de arena y salían los guardianes juntos o salían los que el niño le estaba perdiendo fe. Como era obvio, Frost siempre se encontraba a él mismo, casi en todos los sueños lo relacionaban con él. Con el tiempo fueron reduciendo ya que Jack al ver eso empezó a ser más demostrativo ante la gente, es decir, que se dejaba ver. No era un fastidio o un sacrificio, Jack amaba ser visto por los demás y poder jugar con ellos, era su centro.

Luego de haber estado caminando por la playa, Jack volvió a su lugar de estadía, esta vez trato de poder quedar dormido pero también fue en vano. Era imposible, su cabeza daba vueltas cuando quería dormir, como si su cerebro no estuviese conectado a su cuerpo, no sabía lo que le pasaba, ¿era por lo que paso en ese pueblo? ¿Por qué la gente lo miraba con esa cara? ¿Por qué lo relacionaban con la reina del lugar? ¿Cómo es que eran mejores en la guerra de bolas de nieve que él? Jack se hartó y sin más dudas o preámbulos, agarro su bastón y despego con destino a ese lugar. Era una lástima que no conocía el nombre del lugar, así se lo preguntaba a sus amigos o a cualquiera para tener más información.

Estuvo volando por horas, hasta que por fin llego. Menos mal que los recorridos de los viajes que hizo hoy no se los olvido, eso fue lo que le hizo poder llegar a su destino. El pueblo estaba en un silencio de paz, solo se escuchaba los grillos y el ruido del viento. Se notaba que era invierno en esa época. Jack empezó a caminar por el pueblo sin temor a que alguien fuese a atacarlo, ya mucha gente lograron verlo y todos les agrado lo que el guardián hizo para ellos. Siguió caminando hasta que por fin le dio atención al castillo, ¿Ahí vivirá la reina de este pueblo? Para su suerte, había un cartel en el castillo que decía “Arendelle”

-Arendelle- dijo Jack –Lindo nombre para hermoso lugar- decía el guardián mientras miraba el rio que rodeaba el pueblo y el castillo.

Jack se elevó y atravesó lo muros del castillo. Tomo la decisión de irse a los techos del castillo para poder ver todo el pueblo,

Su corazón dio un gran salto cuando vio a una joven parada en un balcón, la muchacha estaba con otro hombre rubio y grande. Ambos estaban charlando tomados de la mano. Jack trato de buscar un lugar para ocultarse. Luego de unos segundo encontró un lugar perfecto para verlos, empezaron a besarse.

-El amor- pensó Jack

Al guardián de la diversión comenzó a sentirse como le pasaba cuando se encontraba a una pareja. Aunque uno pueda ser una persona divertida o que nunca se aburre o que siempre busca la diversión y la felicidad para todo, Jack Frost empezó a sentirse triste, algo que no siempre le pasa, y esta vez era por su soledad.

Frost se puso a pensar como seria estar con alguien, poder divertirse con alguien, que entienda tus sentimientos y penas, alguien que este a tu lado pase lo que pase, ¿Cómo encontraría a alguien con la que quisiera estar toda una eternidad con él? Era eso lo que a Jack lo mataba, nadie quisiera estar con alguien con nunca va a morir, gracias a esos pensamientos Jack empezó a llorar. Pensó que estaba actuando como un idiota pensando en eso, por lo que decidió dejar el castillo y ponerse a caminar en el rio. Para poder sacarse los sentimientos de la cabeza, decidió jugar una broma. Agarro su bastón y congelo una parte del rio que impedía que un barco pudiera zarpar. Además de ser una broma, tenía curiosidad que pasa si la gente de ese pueblo ve eso, ¿Cómo reaccionaran?

El guardián comenzó a dar vueltas por el rio, luego de varios minutos dando vuelta por el castillo alguien toco su espalda provocando que Jack reaccionara un poco asustado agarrando su bastón con fuerza.

-Oh hada eres tu.- Jack se calmo

-Hola Jack, ¿Qué haces por aquí?- Hada estaba emocionada

-Andaba vagando por aquí, veras me gusta este lugar y bueno… quería seguir explorando aún más- respondió Jack

Hada solo rio y le hizo un gesto queriendo decir que era hora de marcharse que podía volver otro día. Había que dejar a la gente dormir.

Jack asintió con lástima porque no quería irse de ese lugar. Siguió el vuelo de la hada y luego de estar volando por varios minutos, ya se encontraban en el polo con los otros guardianes.

-Ahhh Jack, ¿Qué tal? – Era Norte

Siguió caminando sin responder a nada. Se dirigió a una ventana viendo el paisaje que había en el polo. Luego, Jack hizo un copo de la nieve, era un símbolo muy lindo. La mente de Frost estaba en blanco, empezó a sentirse mal que no quiso hablar mucho con sus amigos.

-Jack, ¿Te encuentras bien?- pregunto Norte

-No pasa nada, solo tuve un día revoltoso-

-¿Paso algo con la hadita? Se añadió la hada a la conversación

-No, solo que… AAHH! No sé, han pasado muchas cosas que me vienen comiendo la mente- respondió Jack

-¿A qué te refieres con que te comieron la mente?- fue conejo quien hablo pero no pudo saber su respuesta

-Hey chico, será mejor que vayas a dormir,. te ves muy cansado- las palabras de Norte fueron muy convenientes para Jack para que las obedezca. Al final Jack obedeció, se levantó y se fue a su habitación del polo, no tenía muchas ganas de hablar, tenía ganas de pensar.

-¿Qué le paso?, ¿Alguien sabe?- pregunto Norte cuando Jack se fue

-Casi nunca lo vemos así- dijo Hada

-Solo tuvo un mal día, como todos. No lo molestemos- dijo conejo. Sandy apoyo lo que dijo y los demás se pusieron de acuerdo

-Bueno pero Norte, deberías hablar con él. Recuerda que te tiene que ayudar para navidad- dijo Hada

-Lo se… espero que no me congele- Los guardianes se rieron



El sol brillaba más fuerte que nunca y parecía que hoy iba a ser un día largo hasta que recordó que hoy era su día libre y que lo iba a aprovechar para poder estar con su hermana.

Elsa se levantó de su cama y se dirigió hacia el comedor para su desayuno, estaba Kristoff desayunando y Olaf que venía corriendo hacia Elsa.

-Buenos días mi reina.- digo el muñeco

-Buenos días Olaf, no hace falta que me digas reina, con decirme Elsa está bien.- Elsa acaricio la cabeza de Olaf y luego se dirigió a la mesa con Kristoff

Buen día Elsa.- Kristoff siempre era uno de los que se levantaba temprano ya que su negocio de hielo era mejor empezarlo a temprana horas del dia

-Buen día Kristoff.- saludo Elsa

-Antes que nada, gracias por dedicarte un tiempo con Anna, veras... hoy tengo mucho trabajo y tu hermana estaba un poco cargosa por la boda ya que no para de pensar en eso y siempre habla de eso...- Cuando termino de hablar, Anna justo ingresaba al comedor

-Buen día a todos.- saludo Anna y luego se dirigió a Kristoff -Buen día futuro esposo.- Le dio un beso en la mejilla. Elsa se dio cuenta de porque Kristoff decía eso, Anna estaba muy alterada por la boda, pero así es ella pensó la reina. Olaf se rio y Anna puso cara de seria viendo que los presentes se reían de su actitud.

-Buen día amor.- Kristoff le devolvió el saludo -Hoy estaré algo ocupado con el trabajo amor, sabes? tengo que hacer muchas cosas y tal vez te veré mas en la noche.-

-Está bien, hoy será día de hermanas juntas.- Anna abrazo a Elsa por los hombros y ella le devolvió la sonrisa.

Todos terminaron de desayunar y Kristoff se marchó a trabajar y las hermanas se estaban preparando para poder ir a ver los vestidos. Estaban en el dormitorio de la princesa revisando todos los vestidos que tiene.

-¿Qué opinas de este?- Elsa hacia que Anna se probara todos los vestidos que tenía para saber bien como les quedaba.

-Este me gusta, pero tiene esto. El otro es muy lago, este es muy corto, el otro se me ve más apretado...- Anna era muy difícil de hacerla tomar una decisión en el momento pero Elsa ya tenía la paciencia desde niña

El ambiente se puso raro y de repente el techo empezó a nevar dentro de la habitación de Anna

-Muy lindo Elsa, pero tengo miedo que la nieve arruine los vestidos.- digo Anna pero para su sorpresa Elsa estaba viendo la nieve con una cara de estar completamente confundida y desconcertada.

-¿Elsa?- Anna también puso cara de confundida

-Eeemmmm... no entiendo porque hice una nevada justo aquí- acoto Elsa

-Serán los nervios de la boda, siempre pasa en los familiares de la mujer y además es algo común que pase esto-

-Pero te juro que yo nunca tuve la intención de provocar la nevada-

-Vamos, llevemos los vestidos al probador y me los pruebo ahí- dio la idea Anna

-Hecho- Dicho esto, las hermanas salieron de la habitación y se largaron al probador.

Pasaron varias horas dentro hasta que por fin y Anna se quedó con la opción de 3 vestidos de boda que para Elsa le sorprendió luego de que ella la ayudara. Anna si no tenía la opinión de su hermana, hubiese tardado aún más en decidirse

-Estos tres me encantan, no se cual elegir- replico Anna

-Los 3 tienen el mismo color, no será difícil en cual escoger...-

Las hermanas fueron interrumpidas por un guardia del castillo que para qué pase eso tiene que ser algo grave o algo fuera de lo común.

-Mi reina, el rio volvió a congelarse- digo el guardia con voz preocupante

Elsa y Anna se miraron con desesperación y eso las obligo a cortar su tiempo a solas que Elsa tuvo que ir hacia al rio para ver que ocurrió y de paso descongelarlo.

-¿Cómo fue que ocurrió?- Pregunto Elsa al guardia mientras iban en camino

-No lo sé, el rio comenzaba a congelarse y tiene una pinta muy rara-

¿Rara? Desde cuando el hielo que se formaba en el rio provocado por ella para que los habitantes puedan esquiar fuera raro.

-¿Cuál es la emergencia que este congelado?- Volvió a preguntar la reina

-Hay un barco que vino de Alemania que se quedó encerrado a causa del hielo-

Llegaron al lugar del hielo en el rio y se llevaron la sorpresa. El hielo se había ido, el barco ya se estaba marchando.

-¿Cómo es posible?- digo la reina

-¿Y EL HIELO?- el guardia tenia cara como la de un niño cuando le roban su juguete

-Se desvaneció, justo cuando fue a buscarla, el hielo se desvaneció rápidamente... No sé cómo ocurrió eso- acoto un campesino

-Al parecer puede controlar el hielo a una gran distancia mi reina- digo otro guardia

-No, eso no es posible, yo estaba en el castillo y además nunca tuve la intención de congelar el rio-
Todos se quedaron mudos, confiaban en las palabras de su reina pero ese hecho los dejo con la cabeza llena de preguntas ¿Quién provoco ese hielo? ¿Por qué justo ese hielo encerró el barco? Bueno, no todos lo que vieron eso estaban confusos, algunos sabian la respuesta...

-Si vuelve a suceder lo mismo, me avisan- Esa fue la orden de la reina que en pocos segundos ya estaba volviendo al castillo. 

¿Qué le sucedía? porque nunca supo de ese acontecimiento sin que le avisaran, acaso sus poderes empezaban a actuar sin que ella lo empleara. Elsa se hizo la pregunta que nunca se había hecho en su vida ¿Fue otro u otra quien realizo ese hielo?

Se encontraba en la punta cerca del acontecimiento observando todo lo ocurrido, estuvo vagando por ahí hasta recordó lo que hizo la noche pasada, tenía que ver el rostro de la gente. Después de ver tantos conflictos con el hielo, decidió que era momento de descongelarlo pero para su sorpresa fue poder ver a la reina.



-WUAO!!!- dijo Jack Frost -¿¡Ella es Elsa!?-


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