CAPITULO V
El Encuentro
El guardián siguió el camino, quería llegar al gran salón, aunque no tenía
idea de cómo hacer para entrar y no llamar la atención. Tenía la mirada hacia
abajo mirando su bastón preguntándose qué pasaría si le volvería a pasar lo
mismo del otro día cuando vio a Elsa cerca del lago, ya no le tenía miedo si
era visto o no porque había quedado completamente seguro que, por alguna razón,
en Arendelle toda su población lo puede ver. Alzo su mirada mirando el techo
del pasillo admirando su costura y su diseño.
Elsa caminaba rumbo hacia el balcón de siempre, quería despejarse
haciendo uso de sus poderes para relajarse, iba a ser un ratito y después volvía
a la fiesta, era su cumpleaños no podía estar mucho tiempo ausente, a pesar de
lo confundida que estaba quería pasarla bien. Todo iba bien con su mirada en el
piso pensando… hasta que paso
Jack y Elsa habían chocado debido a su poca atención al camino, al no
darse cuenta que venía Elsa, Jack tropezó
hacia atrás y cayó al suelo. La reina se tropezó con su vestido provocando la caída
sobre el guardián, un momento muy incómodo para los dos. Jack encontró lo que
buscaba en cambio Elsa estaba confundida e impactada al momento. Un joven
apuesto con un cabello blanco invadía su cabeza con dudas de por qué andaba por
ahí y que hacía por ahí. Se impresiono por su bastón y por su vestimenta, se
quedaron mirando por un rato ya que los dos quedaron boca abiertos al mirarse
por primera vez a los ojos que de coincidencia ambos tenían los mismos colores
de ojos, pensó Elsa.
-Huy, emm… mil disculpas reina de Arendelle…- Jack hablaba muy nervioso
-No no, está bien… no pasa nada- respondió Elsa con la misma expresión
de nervios que Jack
-¿No te hiciste daño?- Pregunto el guardián
-No, estoy bien… caí arriba tuyo, no pasó nada- dijo Elsa. Luego de ese
pequeño dialogo, ambos siguieron quietos por unos minutos hasta que Elsa decidió
levantarse.
-¿Qué haces por aquí?- Pregunto Elsa. Al guardián le fue como si una
bomba haya explotado en su cabeza, no tenía respuesta inmediata para esa
pregunta.
-Me perdí, andaba buscando… la…el… salón donde se está celebrando la
fiesta…- Jack se moría de vergüenza
-Es por ahí, no pareces perdido- Acoto Elsa
-Eso había pensado- Jack rio y Elsa también
-¿Por qué ese bastón?- Pregunto la reina. Jack no supo que responder,
mentir o decir la verdad… pero le vino una pregunta aún mejor
-¿No sabes quién soy?- Elsa puso cara de confundida
-Emm… No- Jack quedo sorprendido. Se le ocurrió la mejor idea de
quedarse mirando a Elsa a los ojos provocando nieve justo encima de donde
estaban parados.
-¿Nieve?- Dijo Elsa – ¿Vos lo hiciste?- Pregunto
-Sí, no solo sé hacer eso- Jack extendió su brazo como si quisiera darle
algo a Elsa, abrió su mano y dentro de ella salió un pequeño copo de nieve que
iba dirigido a la nariz de Elsa
-¿TIENES PODERES DE HIELO?- Se exalto Elsa. Al ver que no comprendía,
Jack decidió presentarse
-Mi nombre es Jack Frost-
-¡¿Tu eres Jack Frost?!- Quedo impactada Elsa –No lo puedo creer!!- se
le armo una sonrisa grande a Elsa. –He leído muchos libros que te han nombrado,
además mi mama solía contarme historias tuyas. Pensaba que solamente eras una
leyenda o que no existías pero aquí estas en frente mío-
-¿Sabes quién soy en serio?- Pregunto Jack
-Claro, eres famoso, ¿Cómo no saber quién eres?- dijo Elsa aunque las
dudas empezaron a invadirle la cabeza. –Espera, ¿Y qué andas haciendo aquí?-
Eso sí que fue vergonzoso para el guardián. –Veras, estaba haciendo mis
labores de guardián y vi tu fiesta. Así que entre para pasar la noche aquí y
luego me iba-
-¿Guardián?-
-Ah cierto, Emmm Elsa, soy un guardián, protejo a la gente que cree en mí,
sobre todo a los niños-
-¿Cómo sabes mi nombre?- Pregunto Elsa, el guardián se estaba esforzando
para no quedar en ridículo si llegaba a decir que estaba ahí por ella
-He visitado Arendelle anteriormente y he escuchado de tu nombre, además
de que supe que eres la reina- Elsa se sonrojo sin razón lo cual Jack sonrió
ante esa expresión
-Por cierto, casi me olvido… Feliz cumpleaños Elsa- Jack lo dijo de una
manera demasiada tierna que Elsa volvió a sonrojarse e hizo una reverencia ante
el guardián cuando él ya se había agachado haciendo la reverencia que se le
hace a una reina. –Me golpe la rodilla con el piso por agacharme rápido- Dijo
Jack, Elsa rio.
-Muchas gracias Jack Frost- dijo Elsa mientras hacia su reverencia de
reina hacia el guardián. Lo pensó y empezó a dudarlo pero a los pocos minutos
de haber estado hablando con Jack decidió también hacerle notar algo que cambiaría
la vida de los dos, algo que ni el propio Jack Frost sería capaz de no
sorprenderse al verlo, la reina apenas lo pensó, lo hizo.
-Jack, mira esto…- Elsa levanto sus brazos y creo distintos copos de
nieve que fueron a parar en la frente del guardián.
-WUAOO!!!! ¿Tú también tienes poderes? ¿Cómo es posible?- Jack no se dio
cuenta que estaba gritando. –Esto es un sueño de seguro-
Elsa rio. –No lo es, yo también tengo poderes de hielo- dijo
-Es imposible, no conozco a nadie que tenga los mismos poderes que yo,
bueno hasta ahora- exclamo Jack. –Eres impresionante!- Elsa sonrió
-Gracias Jack- dijo la reina
-Pero pero, a ver… uf estoy nervioso, ¿Cómo es que puedes…? ¿Es algo
que…?- Jack no daba más, estaba muy alterado al ver que la chica que la atraía
tenia los mismos poderes que él.
-Me llaman la reina de las nieves- acoto Elsa
-Wuao, no lo puedo creer, esto es fantástico, nunca pensé que la chica
que me… HUY- Jack se tapó la boca al pronunciar eso
-¿Qué cosa?-
-No, nada- Jack se puso colorado de los nervios
-Oye volvamos a la fiesta- Elsa tomo de la mano de Jack tirándolo hacia
la puerta que conducía hacia el gran salón.
Entraron y la mayoría de la gente se quedó mirando a Jack. Por supuesto,
algunos disimulaban pero otro tenían esa mirada de querer saber todo a toda
costa. Jack se empezó a sentir algo nervioso a esas miradas, ya que no parecían
ser amigables sino parecían ser miradas de curiosidad o de intruso. Cuando recordó
todas las travesuras que hizo ahí afuera del castillo sin que Elsa lo supiera,
se acordó de porque recibía esas miradas. Se quedó mirando todo el salón cuando
Elsa lo miro
-No te preocupes de la gente, de seguro deben pensar que eres pariente mío
o algo por el estilo- Acoto Elsa
-Es que es así, la mayoría ya me conocen, ya estuve aquí en Arendelle-
dijo Jack
-¿Ya estuviste aquí?- Elsa se quedó pensando cuando fue interrumpida por
Anna
-Elsa, aquí estas, pensé que habías abandonado la fiesta y…- Anna se quedó
mirando a Jack con asombro. –Wuao, emmm hola- saludo Anna con amabilidad
-Hola Anna- saludo Jack
-¿Sabes mi nombre?- pregunto Anna
-Sabe muchas cosas por lo que veo- acoto Elsa. Jack la miro con ego
sabiendo que Elsa lo decía con amargura.
-Anna, él es Jack Frost- exclamo Elsa
-¿Jack? ¿Jack Frost? Me suena, en algún lado he escuchado de ti- Jack
rio con el comentario de Anna
-¿Recuerdas Anna las historias que contaba mama antes de dormir sobre un
muchacho con poderes de hielo?- dijo Elsa
-¿ERES TU?- se sorprendió Anna
-Sí, soy yo y acá estoy en frente tuyo- Anna se quedó examinándolo a
Jack de pies a cabeza, le resultaba muy raro que estuviese un personaje de una
leyenda en frente de sus ojos. Se acercó Kristoff a ellos.
-Wuao Elsa, ¿pariente tuyo?- pregunto Kris
-No, él es Jack Frost- respondió la reina
-¿QUE? ¿JACK FROST?- Kristoff quedo igual de sorprendido que Anna, los
dos con la boca abierta. Kristoff de chiquito había oído de él durante su
aventura de conseguir hielo. La pareja se quedaron viendo el bastón de Jack
-¿Para qué es?- pregunto Kristoff
-Es un bastón que lo llevo siempre, es como si fuese una arma, es parte
de mi- respondió Jack.
Habían pasado media hora con los saludos hasta que Elsa hizo gesto de
querer estar a solas con el guardián, lo volvió agarrar de la mano para
asegurarse si es cierto, si lo que sintió fue algo mágico dentro de ella. Se
fueron a un rincón y se quedaron hablando en privado. Jack estaba muy nervioso.
Anna y Kristoff que estaban en la mesa de la comida los observaban
-Veo que Jack acaba de darse cuenta que Elsa tiene los mismo poderes que
él, que lindos- dijo Anna
-Qué extraño, justo hoy decide aparecer este chico, en el cumpleaños de
tu hermana, ¿No te parece raro?- acoto Kristoff
-Sí, es algo raro-
En ese momento apareció Eugene
-Uf, Rapunzel no para de bailar- dijo con aire de cansado
-Te pasa lo mismo que a mí, bailan y no paran- dijo Kristoff en voz baja
para que su novia no lo escuchara. Ambos hombres se rieron
-Hey, quería saber ¿Quién es el chico que esta con Elsa?- pregunto
Eugene
-Ah, él es Jack Frost- respondió Anna
-¿Jack Frost? Mmmm, lo he escuchado, ¿Es algo que ver con el invierno?-
-Sí, él es el espíritu del invierno, el de las historias- dijo Kristoff.
Eugene recordó y se dio cuenta de quién era, también quedo sorprendido. Un
personaje de leyenda estaba en la misma fiesta que él y lo podía ver, que loco…
pensó. Luego de unos minutos llego Rapunzel y también hizo la misma pregunta,
le explicaron y ella no tardo en notar quien era. Estaba sorprendida pero también
dijo que podría llegar a pasar que si existía, iba a querer buscar a Elsa
sabiendo que también tiene los mismos poderes.
-Y… ¿de que están hablando ahí tan solos?- pregunto con exaltación
Rapunzel
-Esa misma pregunta nos hacemos los tres- contesto Anna
Las dos parejas se quedaron debatiendo con comida en la boca sobre Jack
y Elsa. Los que estaban en el rincón seguían hablando en secreto como si
quisieran que nadie los escuchara.
-Por eso te digo que eso sentí cuando te toque la mano, no sé qué fue,
¿vos también sentiste algo?- decía Elsa con cara de confundida y con ganas de
encontrar la respuesta
-Sí, te entiendo, nunca sentí algo así, fue raro…- Jack también sonaba
confundido pero no tardó en dar su argumento sobre lo ocurrido. –Mira, ambos
tenemos los mismos poderes, para mi será algo referido a eso, tal vez nuestros
poderes cuando se juntaron nos hicieron sentir eso que no sé qué es pero estoy
seguro que puede ser algo bueno-
-¿A qué te refieres?- pregunto Elsa
-Cuando dos personas se juntan y ambas tienen las mismas habilidades
suelen ocurrir estas cosas, nuestros poderes fusionados tal vez sea algo bueno-
-¿Estás seguro? ¿No podría ser un peligro?-
-No lo creo, sabemos controlar nuestros poderes ¿Qué puede pasar?-
-Mmmm, yo no del todo, he tenido problemas para saber controlarlos, no
fue fácil para mí- acoto Elsa
-¿Por qué?-
-Es una larga historia y tardaría mucho tiempo en contártela- Elsa no quería
desperdiciar su noche de cumpleaños contando su horrible pasado. –Mira, quisiera
que vuelvas a visitarnos, estaría encantada- dijo Elsa con voz de ternura, Jack
no lo dudo
-Por supuesto, mañana vendré devuelta y hablaremos de esto- dijo Jack,
Elsa le respondió con una mirada amigable hundiéndose en los hermosos ojos de
Jack.
Para sorpresa de los dos, apareció Anna agarrando a ambos para poder
sacarlos del rincón y mandarlos a la pista del baile. A Elsa no le gustaba la
idea pero Jack le insistió y ella acepto. La pista se había llenado más de
gente cuando vieron a la reina dispuesta a bailar aunque muchos se ponían a
pensar que bailaría poco y luego se saldría de la pista. Jack se encargó que no
pasara eso, dejo su bastón cerca de las silla de la reina y puso en marcha su
poder, largo su copo de nieve flotando como si una hoja fuera arrebatada de un árbol
en pleno otoño y fue directo a la frente de Elsa, apenas toco su piel, la reina
sonrió y observo a Jack con felicidad. Agarro su mano y empezaron a bailar al
ritmo de una música movida mientras los invitados aplaudían con muchas ganas.
Anna con Kristoff y Eugene con Rapunzel se sumaron al círculo que Jack y Elsa
formaron y empezaron a bailar sin cesar, Elsa se la notaba muy feliz y muy
liberada para ser ella, Jack sonreía al verla muy contenta y la acompañaba con
pasos de bailes medios tontos pero divertidos. Luego de varios minutos, el
muñeco Olaff se sumó a la diversión, Jack sintió como si alguien hubiera robado
toda su atención del mundo, vio a Olaff con mucho asombro que Elsa se dio
cuenta que algo le estaba ocurriendo
-¿Pasa algo?- pregunto Elsa
-¿Eso es un muñeco de nieve?- pregunto Jack con asombro
-Se llama Olaff, yo misma lo cree- dijo Elsa
-¿En serio? ¿Cómo?- Jack tenía la boca abierta
-Te puedo jurar que no sé que como lo hice- Elsa rio pero Jack la miro
con cara de confundido
-¿Cómo qué no? Míralo, me encanta como es- Jack se emocionó –Nunca vi
algo así… nunca he visto un muñeco de nieve con vida-
-Yo lo cree pero nunca supe que le había dado vida- exclamo Elsa
-Me impresionas Elsa, eso es algo que yo nunca he sido capaz de hacer-
-¿Un muñeco de nieve?-
-No, darle vida a un muñeco de nieve- Elsa ahora era la asombrada. Como podía
ser que el guardián Jack Frost no haya sido capaz de poder crear un muñeco de
nieve que posea ojos reales, que pueda hablar, que tenga sentimientos y que sea
de lo más agradable. Sus pasos de bailes seguían pero sus caras eran una mezcla
de estar en las nubes pero a la vez en una isla sin saber qué hacer para salir
de ahí. Ambos se miraron y Elsa volvió a sonrojarse.
-¿Quién es el payaso que esta con Elsa- le pregunto Olaff a Anna
-Jack Frost-
-Oh wuao, Jack Frost un nombre interesante y novedoso, me gusta… me
parece gracioso su pantalón, parece que alguien se lo corto o parece que tenía
mucho calor en los talones y lo corto para que se luciera ante el público- Kristoff
y Eugene se reían de los comentarios de Olaff. –Iré a hablarle-
Jack al estar bailando con Elsa no noto que el muñeco que tanto
observaba estaba debajo de él mirándolo con entusiasmo.
-Hola, soy Olaff y me gustan los abrazos cálidos- exclamo
-Wuao, un gusto conocerte pequeño- dijo Jack agachándose para poder
mirarlo bien. Ambos se examinaban, se observaban… Elsa estaba contenta con que
se conocieran
-Eres grandioso, tu creadora sí que sabe hacer muñecos de nieve
agradables- acoto Jack
-Oh gracias, muchos piensan que soy raro por mi único diente- Jack y
Elsa se rieron –Y como veras, puedo cambiar de posición de cuerpo- Olaff agarro
su cabeza y su cuerpo y los cambio de lugar de un segundo al otro sorprendiendo
al guardián.
-Hey que rápido, eres tan pequeño pero agradable, de veras me sorprenden
ustedes dos- dijo Jack
-Ahora es turno de que Olaff se sorprenda- acoto Elsa
-¿Yo sorprenderme?- dijo Olaff. Acto seguido, Jack se levantó y levanto
sus dos manos e impulso dos pequeños y hermosos copos de nieves que fueron a
parar en la ventana haciendo congelar, Elsa lo miro con ternura y Olaff tenía
la boca abierta
-¿Le acabas de robar los poderes a Elsa?- exclamo Olaff. Elsa se volvió
a reír pero de vergüenza y Jack se volvió a agachar y dijo
-No se los robe amiguito, yo también tengo poderes del hielo… que loco
¿no?-
-Entonces… ¿de dónde los sacaste?- estaba confundido –Ah ya se, eres un
pariente de Elsa, ¿no? ¿Por qué nunca no nos dijiste que tenías otros
familiares, hasta el cabello de ambos son parecidos- Jack y Elsa se tocaron el
pelo y se miraron. Elsa también se agacho y le explico que no tenía ningún
familiar así y que no conocía a nadie con los mismos poderes que ella, todo era
nuevo para Olaff pero se empezó a mostrar contento.
Los tres se salieron de la pista de baile y se dirigieron con sus otros
amigos. Jack se había olvidado de su bastón así que fue a buscarlo, en el
trayecto, con toda gente que se cruzaba lo detenían para hacerles preguntas o
para hablar con él, se sentía raro, nunca había tenido esa atención, todo creen
en él, era un hermoso lugar para poder estar ya que no tiene que jugar a ser el
invisible.
Las horas pasaron, los cinco amigos la estaban pasando bien con su nuevo
invitado, un nuevo integrante al grupo les emociono mucho la idea y Jack se
mostraba muy feliz de poder estar con amigos que lo valoren, que lo admiren y
sobre todo que lo puedan ver. Jack y Rapunzel se pusieron a charlar del poder
que tenía la chica antes de que Eugene se lo cortara para salvarla.
-¿Así que el sol te dio esos poderes?-
-No exactamente, fue una gota que cayó del sol que ocurre en cierto
tiempo indeterminado y los guardias empezaron a buscarla ya que era la única
manera de curar a mi mama de la enfermedad que tuvo. Gracias a eso, se recuperó
y yo nací sana, con un pelo rubio que tenía poderes de curación y de regenerar
cosas.-
-¿Todo eso con una gota que dejo caer el sol?- Jack se entusiasmo
-Sí, no lo creía al principio, luego me di cuenta que era verdad cuando
se consiguió mas de esa prueba.-
-¿Tienen más de esas gotas?-
-Si, por las dudas de que alguien se encuentre muy herido. Lo mantenemos
para poder curar enfermedades graves-
Esos hechos lo sorprendieron al guardián sabiendo que la luna no era el único
que hacia cosas magnificas como sobrevivir a un joven que sacrifico su vida por
su hermana y que tuviera poderes de hielo, que pudiera volar y que se
convirtiera en un guardián. Había mucho por saber pensó Jack luego de darse a
conocer eso del sol, tal vez el sol y la luna sean seres del pasado que ahora
mantienen la vida en la tierra, su cabeza empezó a darle vueltas con esa teoría.
La fiesta estaba llegando a su fin, los invitados empezaban a irse de a
poco. Cuando se marchaban se despedían de sus altezas y de Kristoff, pero esta
noche agregaron a alguien más, Jack recibía todas las despedidas de los
invitados como si fuese alguien muy importante de Arendelle, esto a Jack lo sorprendió,
pero a Elsa no tanto.
-¿Por qué todos me saludan?- pregunto Jack
-Te vieron conmigo bastante tiempo, sospechan que eres algún pariente mío
o simplemente por el hecho de que te han visto antes aquí, ya deben conocerte y
te respetan.-
-¿Así de rápido?-
-Sí, así de rápido- Elsa lo supo porque cada vez que alguien saludaba a
Jack, no sabían su nombre, el guardián se los decía pero de repente la gente ponían
cara de sorprendido como si se hubiesen ganado todo el oro del mundo, era
inevitable no darse cuenta de eso.
Eran las 8 de la mañana, la fiesta había terminando por completo, los últimos
invitados ya se habían ido, los únicos que quedaron en el gran salón fueron
Jack, Elsa, Kristoff, Anna, Olaf, Eugene y Rapunzel charlando. Se dieron cuenta
que habían armado un pequeño grupo de amigos que se veían muy bien unidos.
Eugene y Rapunzel se sentían muy cansados luego de haber bailado en casi toda
la fiesta, le dieron las buenas noches a los demás y se dirigieron a sus
habitaciones que se encontraban en el castillo, Elsa y Anna los dejaban
quedarse en la habitación de invitados ya que eran los mejores amigos. Anna y
Kristoff abandonaron el gran salón para irse a su habitación dejando a Elsa con
Jack y Olaf.
-¿Te gusto tu fiesta Elsa?- Pregunto Olaf
-Me fascino- dijo Elsa –La verdad que fue muy lindo, nunca supe que conocería
a alguien con los mismos poderes que yo- Elsa miro a Jack
-La pase muy bien Elsa, hace mucho que no asistía a una fiesta como esta…
quería disculparme por aparecerme así de la nada dentro de tu castillo sin
ninguna invitación…-
-Está bien, está bien, me alegro mucho que hayas aparecido justo por aquí
en mi cumpleaños, fue un lindo gesto- Elsa estaba agradecida
-Yo me hubiera asustado demasiado si estuviera en el lugar de Elsa-
exclamo Olaf
-Olaf!- rio Elsa
-Tiene razón, tranquilamente me hubieses congelado por el susto que te pude
haber dado- decía Jack con la mirada agachada. –Es raro que no hayas usado tus
poderes para defenderte o para atacarme cuando aparecí así de la nada-
-Hey chicos- Olaf hablaba entre bostezos –Iré a dormirme…- Olaf saludo a
ambos y se marcho
Elsa acompaño a Jack hacia la puerta
-Jack, no te ataque porque algo no me dejaba, al verte me sentí muy
rara, algo que nunca sentía se me vino a mí, no sé cómo explicarlo… solo sé que
algo me decía que no eras una amenaza- Elsa hablaba con algunos bostezos,
estaba muy cansada.
-Te paso lo mismo que a mí- dijo Jack
-¿En serio?- Elsa abrió sus ojos
-Sí, mira ahora tengo que irme, muero de sueño y veo que tu también-
Jack miro a Elsa. –Nunca imagine que una chica tendría los mismos poderes que
yo y que fuera una reina llamada la reina de las nieves, estoy muy sorprendido.
Quiero saber más de ti, eres grandiosa y tus poderes te delatan… además eres
muy linda…- Jack bajo la mirada con una sonrisa tímida, no podía creer que se
lo dijo, levanto la mirada y Elsa lo miraba con la misma sonrisa que él y con
los cachetes muy colorados.
Elsa no supo que responder, estaba pensando en muchas cosas, su cabeza
era un mar lleno de olas salvajes sin parar. Para ella era inevitable pensar
que ese chico era muy apuesto, demasiado lindo y muy tierno. Algo así no sentía
por mucho tiempo hacia un chico.
-¿Jack? ¿Mañana te gustaría volver a visitarnos?- El guardián se alegró
mucho, eso era lo que esperaba
-Por supuesto, mañana estaré aquí- Jack se emocionó tanto que abrazo a
Elsa. –Huy, perdón… se me escapo- Elsa le respondió con otro abrazo.
-Me gustó mucho que hayas venido, te espero mañana- dijo Elsa
-Mañana estaré acá- dicho esto, la reina se preguntó a donde iría Jack
cuando noto que Jack se estaba elevando y se marchó volando mientras que Jack
la saludaba.
-¡Puede volar!- Elsa se quedó mirando al cielo con asombro. Luego, entro
al castillo pensando en una respuesta de porque se limitó a atacarlo y de
porque se sonrojaba en varias ocasiones. No supo que más pensar hasta que dijo –Que
lindo que es-
Jack iba volando contemplando el amanecer y no podía sacarse a Elsa de la
cabeza. –Que linda que es- dijo


