AVISO IMPORTANTE ANTES DE EMPEZAR
Soy una persona fan
de Jack Frost y de Elsa, así que esta historia en un fanfic hecho por un fan
para fans, lo cual considero respetable que lo que escribo son cosas de mis
gustos y de lo que a mí me gustaría que sucediera. Hay que tener qué en cuenta
que esta historia sucede luego de que sucediera todos los hechos de las
siguientes películas: Frozen, El Origen De Los Guardianes, Como Entrenar A Tu Dragón
2, Valiente y Enredados.
También quiero
aclarar que el tiempo que ocurre la película de El Origen De Los Guardianes es
el mismo tiempo que ocurre las películas restantes, es decir que todas están en
un mismo tiempo determinado para poder tener más sentido y para que se entienda
de que aunque sea dos mundos distintos, sus películas ocurren en la misma época.
Mi historia será
criticada, lo sé por los sucesos que verán y por lo que leerán pensaran que no
es algo propio de los personajes pero mi respuesta es que es un fanfic, y
quiero compartir mis gustos con los que también les gusta. No soy un experto en
escribir historias de amor pero hare todo mi esfuerzo en que quede lo mas romántico
posible.
Vale la pena leerlo,
quiero encontrar gente con mis mismos gustos y que pueda compartirlo con
ustedes, acepto todo tipo de sugerencias y críticas positivas, espero que lo
disfruten y sueño con que algún día Disney y DreamWorks se unan y hagan una
Jelsa movie.
Por Jack Frost y
Elsa…
Aquí esta
CAPITULO I
Un Paseo por el Mundo
El invierno, un clima no tan fácil de
controlar y, para algunos, la mejor estación para realizar múltiples juegos y
tener momentos divertidos en amigos y familias.
En lo más alto del polo se encontraba Norte a
toda pila con sus deberes para repartir los regalos porque faltaba menos de un
mes para que sea navidad. Los demás guardianes estaban a menudo en el polo ayudándolo
con los regalos ya que en esa época la gente se olvida mucho de las demás
cosas, salvo Sandman y el hada de los dientes ya que sus trabajos no tiene
descanso en todo el año, el conejo de pascua estaba con los yetis ayudando de
un lado para otro con los regalos tratando de dejarlo en perfecta condiciones.
Faltaba un guardián, como de costumbre, Jack Frost andaba rondando por las
ciudades donde era invierno haciendo travesuras y despertando aún más el deseo
de la diversión de los niños y de los jóvenes adultos con diversos juegos, pero
se olvidó que ayudaría a Norte con la preparación.
-¿Dónde se metió este muchacho?- se quejaba
Norte terminando de arreglar un juguete que se rompió por accidente por culpa
de un yeti.
-Ya lo conoces Norte, siempre fue impuntual,
yo sabía que se iba a quedar haciendo cualquier cosa en cualquier lugar-.
Conejo siempre se quejaba de la impuntualidad de Jack y se la pasaba imaginando
como haría si pidiera ayuda a Jack para las pascuas.
-Conejo tranquilo, ya vendrá.- lo calmaba el
hada.
En ese momento, una figura delgada con pelo
blanco y llevando un bastón parecido a la de un pastor atravesaba la ventana
del lugar con una sonrisa de oreja a oreja.
-Buenas a todos, no saben lo genial que es la
gente en época de nieve, tienen energía para todo.- Era Jack Frost
-Me alegro ahora ven a ayudarnos.- Norte lo recibió
con una sonrisa no tan grande
-¿Qué le pasa a Norte?- pregunto Jack.
-Anda un poco exaltado, recuerda que navidad está
muy cerca- el hada lo saludo a Jack con un abrazo amistoso
-Ni que fuese para tanto, siempre llega a
tiempo- exclamaba Jack poniendo los ojos en blanco como signo de arrogancia
-Porque así somos cada uno de nosotros cuando
tenemos trabajo pesado-
Sandman asintió dando la razón a lo que decía
el hada.
Durante el resto del día Jack se la paso en el
polo ayudando a sus amigos a terminar con la mayoría de los regalos, no era tan
malo el rato, se la pasaba bromeando con los yetis a sus compañeros y se divertía
con los duendes probando los juguetes defectuosos y los nuevos. Jack por error
congelo una pila de juguetes mientras bromeaba.
-Jack! ten más cuidado la próxima.- reclamaba
el conejo
-tranquilo que en dos segundo lo descongelo.-
lo decía a risas Jack viendo que un duende se le había congelado los pies por
culpa de Jack.
-Muy bien amigos, ya a partir de ahora puedo
seguir solo sin ningún problema.- Norte se mostró más calmado y más alegre con
esas palabras.
Sandman, el hada y el conejo se mostraron con
ganas de irse y ya estaban por irse cuando ven que Jack se quedaba aun ayudando
como si no hubiera escuchado esas palabras de Norte.
-¿Que pasa Jack? ¿Quieres remediar el tiempo
en el que no estuviste?- decía el conejo.
-No, solo quiero pasar el tiempo, hace mucho
que no estoy aquí.- respondía Jack
-Como tú digas.- dijo Norte
Los demás guardianes se despidieron y dejaron
a Norte con Jack en el polo.
-Dime Jack, ¿has vuelto a ver a Jamie?-
-Lo vi hace una semana, estaba triste porque
su abuela había fallecido, me costó mucho sacarle una sonrisa, pero al final lo
logre. Lo reuní con sus amigos y juntos hicimos un muñeco de nieve. Le dije que
no este triste que su abuela siempre iba a estar con él, al igual que
nosotros.- hablaba Jack con esa voz de tranquilidad que no siempre utilizaba.
-Que buen guardián eres Jack.- Norte se
mostraba orgulloso.
-Hago lo mejor que puedo Norte.- Jack no presumía
tanto de lo de ser guardián pero si admitía que era buen compañero y buen
amigo.
Las horas pasaron y Jack empezó a sentirse
cansado, le dijo a Norte que se iría a acostar después de un día largo. Norte asintió
y Jack partió a su cuarto de huésped del polo.
Jack no vivía en un solo lugar, cuando quería
se quedaba en cualquier hogar de los guardianes, siempre se quedaba en la
madriguera de conejo pero por obligación de Norte ya que el conejo y Jack debían
mejorar su amistad asique le recomendó pasar más tiempo con el conejo para
mejorar eso que tanto tiempo llevan.
Al otro día, cuando se levantó Jack se sorprendió
que no había muchos yetis en el polo, había a lo sumo unos pocos pero no
prestaban atención a los juguetes. Jack supuso que era día libre para ellos,
cuando llego a la sala del globo, noto a los otros guardianes despiertos desayunando
tranquilos, Jack se incorporó a la mesa.
-Buen día Jack, ¿Cómo dormiste?- Norte lo
saludo primero antes que los demás.
-Bien bien, gracias.-
El guardián de la diversión noto una cara de
enojo en el rostro de la hada, eso no era bueno ni para cualquiera, cuando la
hada se enojaba las cosas se ponían bien serias. Luego de unos minutos de puro
silencio la hada exclamo
-Eso no fue divertido Jack, deberías tener más
cuidado-
-¿Qué?- Jack estaba desconcertado
-Sabes muy bien lo que hiciste y no es para
nada gracioso, espero que te disculpes- Jack aun seguía sin entender
-¿Ahora que hice?-
-Casi congelas por completo a una de mis
hadas!!-
-¿Congelar? Pero si yo nunca congelaría a una
de tus hadas, todas me agradan y yo les agrado- Jack se puso serio
-Mi hada dijo que empezó a ver muchos rayos de
hielo por donde volaba, se asustó demasiado, por cómo me conto parecía como si
alguien quería congelarla apropósito-
-Yo no fui, te lo prometo-
-Jack, sé sincero-
-Pero hada ¿que no entiendes? ¿Vos conoces a
otra persona con el mismo poder que yo?-
BOOM! El hada recapacito y se dio cuenta de
que Jack no pudo haber sido, seguía preocupada pero la verdad se dijo
-Si vos no fuiste ¿Quién fue?- dijo la hada
-Soy un guardián, no un adivino-
-Bueno bueno, a ver si nos calmamos un poco
porque hoy no es lindo día para pelearnos- Norte corto la conversación y luego
exclamo
-Entiendo tu enojo pero no fue Jack, te lo
puedo jurar por mi barriga- Jack rio –Luego averiguaremos de verdad que ocurrió,
hablaremos con ella y se solucionara-
Volvió el silencio, cada uno callado sin saber
que decir hasta que Norte dijo
-Oye Jack, hoy he decidido tomarme el día y
pensaba salir a pasear en el trineo, ¿Quieres venir? ellos también vendrán.-
Jack se sorprendió y sin dudarlo asintió con
la cabeza.
-Nada de juegos sucios.- se quejaba conejo mirándolo
a Jack.
-Sandman y Norte se reían recordando por
aquellos momentos en el que el conejo se moría de susto cuando Norte y Jack hacían
maniobras locas con el trineo.
-¿A dónde iremos?- pregunto el hada.
-Quiero pasar por Europa y luego por sur américa
que hace mucho que no ando por ahí.- respondió Norte
En ese momento Sandman levanto el pulgar
señalando que también quería volver a esos lugares. Jack que estaba con la boca
llena de galletas asintió con la cabeza.
Luego de desayunar los guardianes se agruparon
en la cueva donde Norte guardaba su trineo. Todos se subieron y partieron
vuelo. Como era costumbre, Sandman iba sentado disfrutando el paseo, el hada
iba mirando el paisaje, el conejo sentado firme tratando de no vomitar y Jack
como siempre iba de un lado a otro, él puede volar, asi que si se caía no era
una novedad para los demás. Norte saco su transportador y exclamo
-Llévame a Europa.-
Acto seguido lanzo el transportador hacia adelante
ocasionando un portal mágico que en pocos segundos lo atravesaron.
Los sentimientos de atravesar ese portal mágico
parecían darte vuelta la cabeza, o mejor dicho el mundo, porque de un segundo a
otro podes estar de un continente a otro. Los guardianes después de tantos años
esos sentimientos pasaron a ser comunes pero ellos daban todas sus ganas para
cuando lo utilizaban que aun seguía siendo mágico ese momento.
-¿Ya llegamos?- pregunto Jack de una forma
infantil
-Vamos a pasear Jack, no a un lugar específico-
respondió Norte
-Entonces puedo ir a donde yo quiera.- Al
decir esto Jack salió volando fuera del trineo contemplando los lugares.
-La idea era estar todos juntos.- dijo Norte
-No te preocupes Norte, Jack sabe cuidarse
solo.- dijo el hada
Norte rio y luego los 4 guardianes que estaban
en el trineo fueron por un camino distinto en el de Jack. Habían llegado a un
hermoso lugar con muchas montañas que para el justo caso estaban un poco
cubiertas de nieve. El conejo puso cara de arrogante como queriendo decir que
Jack se está perdiendo su paraíso.
-JA, y pensar que nosotros estábamos yendo a
cualquier lugar.- exclamo el conejo
-Él se lo pierde.- dijo Norte
Sandman echó a reír y los 4 se pusieron a
contemplar el paisaje y lo hermoso que era la nieve en ese lugar, sin duda
parecía que Jack estuvo presente en ese lugar no hace mucho tiempo. Jack
merodeaba por ahí sin ningún destino
-Pero por acá no hay nadie, ¿a dónde me
mandaron?- se preguntó Jack luego de estar un buen rato volando por lugares de
campo.
-Si vuelvo por donde me separe de ellos de
seguro encontrare a alguien.- dicho esto volvió a tomar el camino por donde
llego. Estuvo volando hasta que empezó a sentir el frio que él siente cuando
crea la nieve. Cuando de sorpresa empezó a ver nieve en unas montañas y su
vuelo empezó a acelerar aún más para poder llegar a ellas cuando de repente ve
el trineo estacionado en una montaña chica y se dio cuenta que estaba vacío.
-Ya se han hospedado en este lugar, que rápido
que son.- digo Jack cuando llego al trineo
-Ven chicos, les dije que volvería.- El hada
con los otros guardianes estaban volviendo al trineo con gestos de superar a
alguien.
-Qué me dices Sandman, ¿Para mi si lo era?
Sandman movió la cabeza queriendo decir un
"no".
-¿Que paso?- pregunto Jack desconcertado
-Estábamos de paso por acá cuando notamos que había
una persona con un arce dando vueltas cerca de las montañas pequeñas, hada y Sandy
dicen que no vieron a nadie pero nosotros estamos seguros que andaban por ahí.-
dijo Norte
-¿Y estacionaron hasta aquí solo para ver si
era verdad si había alguien merodeando por acá?
-Piénsalo Jack, queríamos saber si esa persona
sabía si esta nieve fue creada hace poco o fue un acto tuyo recientemente- dijo
conejo
-Yo no estuve por aquí, ni siquiera sabía que
por acá estaba nevado.- dijo Jack con inseguridad
-Después lo sabremos, todos al trineo- dijo
Norte, dicho esto todos obedecieron la orden del barbudo
y partieron pero Jack seguía
desconcertado porque había poca nieve como si recién hubiese sido creada cuando
él nunca estuvo cerca de ahí.
-¿Estas bien Jack?- pregunto hada
-Si, solo que me quedo la duda de todo esto-
-Ya lo sabremos- dijo Norte
-¿Alguien tiene hambre?- dijo conejo que en el
momento todos asintieron menos Jack.
-No se preocupen, traje comida por si acaso-
Norte estaba seguro que en poco tiempo alguien diría eso. Luego de unos
momentos de comer un poco de lo que trajo Norte, Jack y Sandy decidieron salir
un rato del trineo y salir a volar cerca de las montañas y contemplar la nieve,
Jack quería ver esa nieve y Sandy acepto en acompañarlo.
Jack se mantuvo volando cerca de la montaña
dando nieve a todas partes, volando con toda velocidad. Encontraron un pequeño
pueblo con poca gente viviendo, Sandy aprovecho y se puso a dar sueños a los
niños que dormían, era la siesta, pero no hace falta que sea de noche para que
sueñen. Los otros guardianes llegaron a las montañas en poco tiempo, pudieron ver a Sandy que estaba
en una nube y que miraba con atención lo que hacía Jack lo cual les complico
localizarlo ya que en medio de la nieve Jack puede camuflarse.
-Ustedes dos, ya nos vamos.- grito el conejo
Jack y Sandy subieron al trineo. Jack miro
para atrás, agarro su bastón, lo levanto y desde lejos se pudo ver como se empezó
a formar un muñeco de nieve, era su costumbre de dejar un rastro o algo que
quiera decir que el guardián de la diversión y de la nieve anduvo por ahí. Jack
le encantaba saber que con esos rastros las personas sepan que existe un ser
humano llamado Jack Frost que los cuide, que los ayude, que los divierta y más
que todo los salve de situaciones horribles.
-Parece como si todo hubiese sido por ti
muchacho.- exclamo Norte en la delantera del trineo
-Eso parece, pero hace mucho que no he estado
cerca de estos lugares, no pude haber sido yo.- Digo Jack. Aunque fuese un
chico travieso, Frost no olvidaba los lugares que visitaba, ni menos olvidaría
un lugar que estuviese todo nevado.
-NORTE!!! VAS MUY RAPIDO!!!- grito Conejo que empezó
a agarrarse con todas sus fuerzas
-Ya no estoy conduciendo.- Para la suerte de
Conejo, vio a Jack sosteniendo las sojas de los remos.
-OTRA VEZ NO!!!- empezó a lamentarse Conejo de
estar con sus compañeros
-Vamos Conejo, sé que te gusta las alturas.-
bromeaba Jack –Mira esto- Acto seguido Jack realizo un movimiento brusco con el
trineo e hizo una pirueta en la que todos se asustaron
-WUAO!- gritaron todos –Ten cuidado Jack, nos
podemos caer-
-Ustedes dos, nosotros tres sabemos volar-
digo Jack
-Que chistoso- digo Conejo con amargura
Luego de varios minutos volando y charlando de
los lugares, Norte planto la idea de volver porque se hizo tarde y además de
que mañana debía volver a sus labores para navidad, faltaba muy poco y ese era
el último día para descansar.
-¿Puedo estacionarlo yo?- Pregunto Jack
-Después de esa maniobra que hiciste, no se lo
vuelvas a ceder Norte- digo Conejo
-Después se los enseño- Jack volvía a hacer
sus bromas de siempre –Pero puedo cobrarles la clase- Todos rieron menos
conejo.
Al llegar al polo, los guardianes se fueron
para sus hogares menos Jack, había decidido devuelta quedarse en lo de Norte.
-Eh chico, ¿Estás seguro de que no fuiste vos
quien provoco esa nieve en las montañas?- Pregunto Norte
-¿Por qué lo dudan?- Jack no entendía porque
todos dudaban de su respuesta. -Ya les dije que no fui yo-
-¿No te has puesto a pensar de que lo haya
hecho otra persona?- En ningún momento a Jack se le ocurrió esa idea de que
alguien más pudo haber provocado esa nieve. Se veía tan limpia y tan nueva como
si hubiese nevado minutos antes de que llegaran los guardianes a esas montañas.
-Es imposible, solo yo sé controlar la nieve,
de seguro fue una pequeña tormenta de nieve que se alejó cuando nosotros
llegamos-
-¿Pero cómo me explicas lo que le paso a la
hada bebe?- Norte seguía confundido –Esas dos cosas me han dejado sorprendido
porque sé que vos nunca congelarías a una de sus hadas-
-Pero a tus duendes si- rio Jack
-Lo digo en serio, deberías pensarlo- El guardián
del asombro se despidió de Jack deseándole buenas noches y se fue a su cuarto.
Frost se quedó apoyado en la punta de su bastón
mirando por la ventana la luna preguntándose si todo esto que sucedió es algo
nuevo o solo son puras tonterías que dicen sus amigos. Sus preguntas obviamente
no fueron respondidas porque la luna no se encontraba llena, luego de un buen
rato se acostó pensando que haría si se encontraría con la persona que hizo
todo eso, si es que existiera.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario